Programa de Gobierno en Hacienda Local

Roswell íNDICE: 1. INTRODUCCIÓN – 2. PRESUPUESTOS PARTICIPATIVOS – 3. FONDOS DEL ESTADO Y LA COMUNIDAD AUTÓNOMA. EL PACTO LOCAL. ESTRATEGIAS DE UN MUNICIPALISMO DE IZQUIERDAS – 4. INVERSIONES MUNICIPALES – 5. IMPUESTOS Y TASAS MUNICIPALES – 6. RECAUDACIÓN – 7. CRÉDITOS Y DEUDA MUNICIPAL – 8. GASTOS DE FUNCIONAMIENTO

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La hacienda municipal constituye un soporte esencial en la gestión del Ayuntamiento, por permitir la disposición de los recursos económicos para el desarrollo de un programa de trabajo. De la hacienda municipal se ha hecho, frecuentemente, un mundo aparte y diferenciado, como si la contabilidad y la gestión económica no estuviera subordinada a la acción polí­tica.

En todos los últimos años, se están produciendo unas Liquidaciones de los Presupuestos Municipales que arrojan remanentes de tesorerí­a, que alcanzan cantidades anormales. Si el endeudamiento crónico puede no siempre constituir un ejemplo de mala gestión financiera de los Ayuntamientos, los remanentes son el reflejo de una gestión nefasta y engañosa.

El Ayuntamiento no es una empresa privada que persigue el beneficio y cuando se producen remanentes, solo pueden tener dos orí­genes:

* Ingresos presupuestados conscientemente a la baja. Podemos poner como ejemplo lo ocurrido en los presupuestos de ingreso de los últimos años, en los que se presupuestan sistemáticamente los ingresos en concepto de impuestos directos, indirectos y tasas, en cantidades inferiores a las liquidaciones del año anterior.

* Contención restrictiva en el gasto, sin llegar a cumplir los propios objetivos. Se retrasan las inversiones, no se convocan las ofertas públicas de empleo, lo que provoca siempre remanentes en el capí­tulo de personal, y se gasta en algunas delegaciones menos de lo presupuestado.

Desde el punto vista formal, el sistema de contabilidad que se aplica en los municipios, la Contabilidad Presupuestaria, deja mucho que desear, porque presenta dificultades para poder efectuar un seguimiento adecuado por programas y, sobre todo, si no existe voluntad polí­tica, como ocurre en Dos Hermanas, de plena transparencia contable. Es imposible conseguir el detalle necesario para un control real de los gastos e ingresos.

La estructura que presenta el presupuesto de gastos carece de clasificación orgánica; no conocemos, por tanto «quien gasta el dinero», qué delegación o servicio dispone del gasto.

Se limita por lo tanto, al mí­nimo, con un escrupuloso cumplimiento de la legislación que en esta materia señala: «los créditos incluidos en los estados de gastos, se clasificarán con arreglo a los siguientes criterios:

* Por funciones

* Por categorí­a económica

* Opcionalmente por unidades orgánicas.

Aunque la clasificación funcional aparece en cada una las partidas presupuestarias, la agrupación de las mismas solo a nivel de capí­tulos económicos dificulta el conocimiento de los objetivos que persigue el presupuesto como objetivo económico. Es imposible conocer, sin un minucioso trabajo previo, cuánto se destina a la sanidad, educación, servicios sociales, etc.

Tenemos por tanto, con la elaboración actual de los presupuestos, conocimiento solamente de la naturaleza del gasto, esto es, personal, bienes corrientes, deudas, etc.

Esto repercute, como es lógico, en una evidente falta de transparencia, en la medida que se sigue considerando al presupuesto como algo interno del Ayuntamiento, en vez de algo público, al servicio de los ciudadanos y las ciudadanas. Jamás se ha publicado el Presupuesto Municipal. Por lo tanto, el primer compromiso de Izquierda Unida está en una elaboración más objetiva de los presupuestos en primer lugar, y una presentación de los mismos que los haga más transparentes y fácilmente controlables.

Como instrumento del desarrollo de una polí­tica municipal coherente, la Hacienda Municipal debe perseguir dos claros objetivos:

* Ser el soporte para aplicar un Programa Polí­tico, lo que representa que su elaboración anual, debe realizarse en base a las propuestas de los programas de trabajo de cada área y delegación del Ayuntamiento, sin perjuicio del necesario proceso participativo.

* Utilizarlos como factor corrector de las desigualdades sociales, tanto desde el punto de vista de los ingresos, para que paguen más los que más tienen; como desde el punto de vista de los gastos, aplicando un criterio redistributivo en beneficio de los que más lo necesitan.

En materia de ingresos, los impuestos, tasas y precios públicos deben obedecer a los principios de progresividad y carácter directo. Asimismo la distribución del gasto debe contener, como criterio básico, la redistribución de la renta entendida en términos de extensión y profundización de los servicios básicos y de remoción de las desigualdades socioeconómicas, a través de la dotación y mejora de infraestructuras y servicios sociales, con criterios de carácter social y económico tales como la proporción de mujeres, niños, mayores, renta per cápita, í­ndices de desempleo, marginalidad, etc.

2. PRESUPUESTOS PARTICIPATIVOS

La participación ciudadana es un pilar básico de la democracia. Desde un gobierno municipal de izquierdas se han de poner en marcha los instrumentos que hagan posible y real dicha participación, dinamizando y potenciando el movimiento asociativo sin tutelajes innecesarios y manteniendo con los ciudadanos y las ciudadanas una comunicación permanente y receptiva a cuantas propuestas, iniciativas y demandas nos planteen.

Dinamizar la participación exige, en primer lugar, que la ciudadaní­a perciba el acto participativo como un acto eficaz y creí­ble y que los cargos públicos municipales, a su vez, conciban la participación ciudadana como una necesidad perentoria y no como un acto decorativo e inevitable.

Para quienes aspiramos a cambiar esta sociedad, a hacerla más solidaria y más tolerante, esta comunicación participativa de doble sentido es una verdadera escuela de democracia.

En concreto, consideramos que hay que avanzar decididamente en el terreno de la elaboración participada de los presupuestos. Una polí­tica presupuestaria llevada a cabo con la participación de la ciudadaní­a resulta sustancial, tanto en la determinación del gasto como de los ingresos. La presencia de un movimiento social participativo en la gestión de la acción de gobierno obliga a tener en cuenta sus criterios en cuanto al establecimiento de prioridades económicas, la concreción de inversiones en las barriadas, la distribución del gasto y el esfuerzo fiscal necesario para cubrir los objetivos.

La filosofí­a de los «presupuestos participativos» no es una teorí­a, como pregonan sus detractores. Se trata de un método consolidado que persigue el compromiso mutuo entre la ciudadaní­a y el poder municipal, que se está poniendo en marcha en muchas ciudades.

3. FONDOS DEL ESTADO Y LA COMUNIDAD AUTÓNOMA. EL PACTO LOCAL. ESTRATEGIAS DE UN MUNICIPALISMO DE IZQUIERDAS

Nuestra concepción federal del Estado plantea un mayor protagonismo de los Ayuntamientos en la relaciones sociales e institucionales. Es una lí­nea coherente que propone una Europa Democrática de los Pueblos y de las Regiones, un menor papel del Estado, más competencias para las Comunidades Autónomas y para los Ayuntamientos, la desaparición progresiva de las Diputaciones frente a una polí­tica de utilización descarada del PSOE de estas instituciones en su propio beneficio y de propuestas de reforzamiento del PP, y una participación social y comunitaria en los ámbitos decisorios, en el contexto de una sociedad civil más articulada y solidaria.

Hace ya años que la Federación Española de Municipios y Provincias lanzó la propuesta de Pacto Local, como acuerdo entre todas las administraciones para reformular competencias y recursos que permitan a los Ayuntamientos afrontar tanto la situación en el plano de lo financiero, como la asunción y las respuestas a las demandas ciudadanas en el plano de lo competencial sin que se haya avanzado sustancialmente al respecto.

Esta reformulación de competencias deberí­a conducir inevitablemente a una decidida descentralización sobre aspectos concretos:

* Principio de subsidiariedad, según el cual las competencias deben atribuirse al ámbito territorial más apto para su desarrollo y ejercicio.

* Capacidad real de intervención en todas aquellas cuestiones que afecten directamente los Municipios.

* Asunción de competencias propias en todos aquellos asuntos que ya vienen, de hecho, ejecutándose desde los Ayuntamientos.

* Capacidad de ordenación y elaboración de aquellas polí­ticas que afecten a los municipios, sin menoscabo de una planificación compartida que garantice criterios de solidaridad e igualdad.

La legislación de Régimen Local sólo establece los mí­nimos competenciales básicos, de ahí­ la necesidad de Pacto Local estatal y autonómico que defina claramente competencias y financiación.

Lo anteriormente expuesto carecerí­a de credibilidad si no se establecen previamente criterios de suficiencia financiera. La participación de los Ayuntamientos en los Fondos del Estado en España está muy por debajo de la media europea. El modelo lógico a aplicar, teniendo en cuenta el nivel de descentralización actual como consecuencia del fortalecimiento de las comunidades autónomas, serí­a el que el 33% de los Fondos del Estado los gestionara el propio Estado central, un 33% lo gestionaran las Comunidades Autónomas y el 33% restante los Ayuntamientos. En la actualidad, participamos de los Fondos del Estado en un 13% aproximadamente. Planteamos avanzar decididamente en esta dirección de acuerdo con las novedades que introduce el nuevo Estatuto de Autonomí­a para Andalucí­a para, en una primera etapa, alcanzar, al menos un 20% de participación.

Dos Hermanas recibe una insuficiente participación de inversiones de la Junta de Andalucí­a, que no llega a la cantidad que por baremo de población y situación geoeconómica deberí­a correspondernos. Es una tarea urgente acometer la necesidad de exigir un mayor volumen de inversiones de la Junta, en el marco de un diseño de írea Metropolitana de Sevilla, en la que Dos Hermanas tiene un papel relevante.

La constitución del írea Metropolitana de por sí­ representa un aumento de los porcentajes de participación en los Fondos del Estado. En resumen, estos aspectos suponen una posibilidad de incrementar los ingresos del Ayuntamiento sin afectar el bolsillo de la ciudadaní­a.

4. INVERSIONES MUNICIPALES

Con los medios de que dispone el Ayuntamiento se pueden impulsar iniciativas económicas rentables que permitan, a la par que la creación de empleo, producir riquezas para el municipio e ingresos para el Ayuntamiento.

Izquierda Unida plantea la elaboración, con los planteamientos participativos antes aludidos, de un Plan Extraordinario de Inversiones para los próximos cuatro años, que permita dar un salto cualitativo importante en las infraestructuras e instalaciones, en la vivienda y en el empleo.

5. IMPUESTOS Y TASAS MUNICIPALES

El conjunto de los impuestos municipales se redujo notablemente, en un sentido positivo, con la aplicación del Impuesto sobre Bienes Inmuebles, antigua Contribución Urbana. Con un catastro revisado adecuadamente, es a través de este I.B.I. desde donde mejor se puede conseguir que pague más quien más tiene, porque hay que entender que valorando la vivienda, su situación, edificabilidad, etc, se puede establecer un baremo adecuado de posibilidades económicas.

Se trata de que el catastro sea lo más justo posible y abierto a contemplar la situación real de las personas.

Por otra parte, contrariamente a las polí­ticas del equipo de gobierno actual, se deben agotar las posibilidades legales actuales en cuanto a bonificaciones, para la viviendas de protección oficial, las familias numerosas, así­ como aplicar medidas penalizadoras para las viviendas desocupadas que se cifran actualmente en Dos Hermanas en cerca de siete mil.

Hay que reducir, asimismo, el recargo del í­ndice de situación del Impuesto de Actividades Económicas, el 1,20 al centro de la ciudad, dejándolo en el tipo 1 y, por el contrario, subir las zonas de grandes superficies, del tipo 1 actual, al tipo 1,5.

La eliminación de toda una serie de otros impuestos se ha ido imponiendo necesariamente para establecer un marco mucho más lógico de contribución al Ayuntamiento.

Las Tasas municipales y los llamados Precios Públicos, son los valores que se tienen que aplicar por la prestación de un servicio del Ayuntamiento. Hay Tasas que realmente encubren un Impuesto, como es el caso de la Tasa de Basuras, en la que todas y todos pagamos igual, independientemente de la situación de cada uno e incluso, de cómo se produce el servicio.

Izquierda Unida viene planteando, desde hace años, la necesidad de suprimir la tasa de recogida de basuras domiciliaria, considerando que la aplicación del Impuesto de Bienes Inmuebles, debe cubrir el costo de este servicio.

6. RECAUDACIÓN

La recaudación municipal es una de las funciones del Ayuntamiento, que hay que mimar para que la ciudadaní­a la vea como necesidad y como cosa propia. Además del enví­o de Avisos de Pago, Circulares de Plazos, posibilidad de domiciliaciones, para las que se deberí­a aumentar la bonificación del tres al cinco por ciento, etc, serí­a necesario incluir anualmente una información de todo lo recaudado por zonas y el destino de esa recaudación, para que la información permita obtener una mayor capacidad recaudatoria, evitando la proporción de impagados y recaudación ejecutiva que hoy se produce, que, aunque no es excesivamente elevada, hay que corregir.

La Recaudación Ejecutiva debe ser un servicio más del Ayuntamiento. El funcionamiento actual, gestionado por la Diputación Provincial a través del OPAEF, entra en contradicción flagrante con la necesidad de ir restando competencias a esta institución. El Ayuntamiento debe asumir el servicio ejecutivo, integrado, como otro más, en el conjunto del Ayuntamiento, lo que por otra parte supone también un aumento de los ingresos.

7. CRÉDITOS Y DEUDA MUNICIPAL

La situación económica del Ayuntamiento de Dos Hermanas no plantea una clara necesidad de acudir al Crédito para su financiación porque se han seguido sistemáticamente criterios restrictivos en la polí­tica de gastos. No obstante, para acometer inversiones y proyectos importantes que no se deben demorar en la medida que influyen claramente en la calidad de vida de la ciudadaní­a, los créditos son una ví­a de financiación que se debe utilizar en la polí­tica de inversiones, dentro de los marcos legales y sin hipotecar el futuro.

8. GASTOS DE FUNCIONAMIENTO

Las dotaciones actuales de gastos para funcionamiento de las Delegaciones municipales son realmente ridí­culas.

Se trata de una concepción equivocada del Ayuntamiento, en la que los aspectos de calidad de vida se marginan frente a las grandes inversiones faraónicas. Hay que incrementar notablemente estas partidas, para afrontar un programa que mejore las condiciones de Salud, Educación, Cultura, Servicios Sociales, Medio Ambiente, Información, etc. y especialmente, para el mantenimiento y conservación de las barriadas. Cada Delegación o írea debe elaborar, con los mencionados criterios de participación, sus propios presupuestos, de acuerdo con las necesidades reales, que conduzcan a una mejora real de la calidad de vida de los ciudadanos.