Proponemos la elaboración de un Plan Municipal de Accesibilidad

La falta de accesibilidad a ciertos espacios, equipamientos municipales o servicios, puede derivar en la limitación de libertades fundamentales como el derecho a la educación, a la cultura, a las actividades recreativas y deportivas, al alojamiento, etc. Apostar por una ciudad accesible es apostar por una mayor calidad de vida, en la medida que los equipamientos, servicios y espacios son más cómodos, más seguros y más fáciles de usar y, por lo tanto, promueven la autonomí­a de las personas. Según eso, existe una relación entre la accesibilidad, el desarrollo de las libertades fundamentales y el derecho a llevar una vida autónoma y de calidad para todas las personas.

Por tal motivo, Izquierda Unida considera que ha llegado el momento de incorporar cambios en la manera de gestionar la accesibilidad en el ámbito municipal y su integración con otros mecanismos de actuación urbaní­stica y edificatoria y la gestión de los medios públicos de transporte. En ese sentido, Izquierda Unida pedirá al gobierno local la elaboración de un Plan Municipal de Accesibilidad en Dos Hermanas.

Para Manolo Lay, portavoz municipal de Izquierda Unida, «El Plan Municipal de Accesibilidad se concibe como una polí­tica municipal y no solo como un documento técnico referido a obras de supresión de barreras fí­sicas, que es lo que se está haciendo, mejor o peor, en Dos Hermanas».

Según Manolo Lay, «si bien es cierto que existe normativa legal andaluza sobre el tema, aún no ha habido desarrollo y los movimientos sociales vienen reclamando que la Junta de Andalucí­a ponga en marcha un Decreto de Accesibilidad actualizado. En todo caso, tanto el Plan de Accesibilidad andaluz como el Plan Nacional de Accesibilidad recomiendan que los municipios pongan en marcha sus planes municipales e incluso hay ciudades que tienen ordenanzas sobre el tema».

El portavoz municipal de Izquierda Unida señala que «la elaboración de un Plan de Accesibilidad en Dos Hermanas debe perseguir, aparte de la «normalización» de la supresión de barreras fí­sicas, aspectos como: la coordinación de las concejalí­as, que inciden sobre la accesibilidad; la formación de funcionarios encargados de la gestión municipal; la concienciación especí­fica dirigida a colectivos con una elevada incidencia sobre el mantenimiento del entorno urbano, como automovilistas, comerciantes, etc.; los medios públicos de transporte; la coordinación con otros instrumentos de las polí­ticas de planeamiento urbano y de su ejecución garantizando la integración de la accesibilidad en todos los proyectos y obras urbanas; la difusión local de las acciones realizadas en el marco del Plan; la creación de una plataforma de seguimiento o la inclusión de procesos de participación en su desarrollo».

Por último, Manolo Lay considera que «este plan debe afectar a todos los aspectos de la vida municipal, desde la adaptación de las viviendas, los autobuses urbanos o la estación del ferrocarril hasta Incorporar la participación de los usuarios en los procesos de consulta pública de los distintos planes y programas del planeamiento urbaní­stico».