Crónica del pleno municipal de febrero

ayuntamiento

Parte 1

De repente se te acerca alguien a quien no conoces y te pregunta: «¿Tú opinas que soy buena persona?» Evidentemente, no sabrí­as responder. «Pero es que hay mucha gente que estarí­a dispuesto a afirmar que soy una magní­fica persona», insiste.

En el pleno municipal de febrero, Toscano pidió que se votara el apoyo institucional (es decir, de todos los concejales y concejalas) a los arquitectos que han sido objeto de polémica en prensa por supuesto uso de información privilegiada. Según el alcalde, si la inmensa mayorí­a de constructoras, promotoras, colectivos diversos y hasta hermandades religiosas han firmado (y afirmado) que no hay nada de lo publicado, se exige la reparación del mal hecho (por el PP) de forma pública. O sea, que también exhortó a Alcocer para que pidiera perdón por sus declaraciones, acusando al portavoz y a sus compañeros de partido de tener una palabra en la prensa y otra en los plenos.

No voy a valorar aquí­ la respuesta del PP, que retiró la única moción que ha presentado este mes (pedí­a una comisión de investigación). Doy por sentado que quienes han hecho público su apoyo a estos arquitectos tienen claro que se puede poner la mano en el fuego por ellos. Pero mi grupo, y yo mismo, como comprenderás, no podemos apoyar a quienes no conocemos, ni personal, ni profesionalmente; tampoco, por el mismo motivo, podemos afirmar que son lo peor que se despacha en la profesión. Conclusión: ya que el alcalde insistió en el voto, nos abstuvimos.

Este asunto fue el que más tiempo ocupó en el pleno: casi una hora y media, de la que el noventa por ciento fue cubierto por la perorata del alcalde, no demasiado enfadado en los gestos, pero sí­ envenenado en sus palabras. Ya me extrañó que el pleno se convocase con poca distancia respecto del que se celebró en enero, lo cual me hizo sospechar que habí­an sido las crónicas de ABC las que habí­an precipitado la convocatoria. Ahora lo sigo pensando, y no me parece bien, porque si la intención es hacer un debate monográfico, con escarnio y bombardeo, lo apropiado es celebrar un pleno extraordinario.

Por cierto, me llamó la atención que nuestro alcalde insistiera muchas veces en la crí­tica al valor de los pronunciamientos del Colegio de Arquitectos de Sevilla «por su carácter privado», frente al valor democrático de las instituciones públicas, como el ayuntamiento. En otras palabras: ¿cómo puede equipararse la labor de un órgano corporativo, como es un colegio profesional, a la labor de una institucion elegida por los votos de los ciudadanos y ciudadanas? Estando de acuerdo, sin embargo, me gustarí­a recordar que ese argumento no lo esgrimió cuando su grupo (y el del PP) aprobó el pago de cuotas a la SGAE (sociedad tan privada como la del Colegio de Arquitectos, pero con mucha peor fama) por cualquier espectáculo que se celebre en nuestra ciudad. Por entonces, fue Izquierda Unida la que recibió la reprimenda, porque votamos en contra.

Al pleno fue también la denominación de algunas nuevas avenidas de Entrenúcleos. Los nombres que se aprobaron son de presidentes de gobierno (excepto Adolfo Suárez, que ya tiene su avenida), de presidentes de la Junta de Andalucí­a y, también, de polí­ticos relevantes de la transición. De estos últimos, los antecesores de PP e IU elegidos son Manuel Fraga por parte de Alianza Popular y Santiago Carrillo por el PCE. Te extracto literalmente mi intervención en este punto:

Izquierda Unida está de acuerdo con la denominación de avenidas planteada en todos los casos, excepto en uno: el de la Av. Manuel Fraga. No es nuestra intención entrar en polémicas sobre este tema, ni romper consenso constitucional alguno, pero esperamos que los grupos aquí­ presentes entiendan que no podemos apoyarlo.

Después de estas palabras, el alcalde nos pidió que, al menos, nos abstuviéramos; fue poco insistente, porque sabe que no soy nadie -ni tengo ningún derecho a hacerlo- para plantear sobre la marcha un cambio de opinión en representación de quienes, en mi organización, vivieron y sufrieron la represión franquista que yo, por mi edad, sólo conocí­ cuando ya habí­a pasado. Toscano no insistió, y el PP no dijo nada, ni tampoco «nos correspondió» con el voto contrario a la Avenida Santiago Carrillo, cosa que también se agradece.

En cuanto a la calle dedicada a Dolorcitas, el asunto se quedó sobre la mesa. El alcalde proponí­a rotular así­ una calle de la zona de Las Cruces (supongo que Germán Calderón no ha tenido nada que ver en esto), pero antes del pleno le dijimos que mantení­amos nuestra propuesta de hace tres meses, así­ que luego anunció que iba a pedir la opinión de los vecinos de la calle San Rafael (¿democracia participativa?) y, en función de esa opinión, se tomarí­a una decisión consensuada por todos los grupos polí­ticos.

Parte 2

La intención de mis crónicas es trasladar la parte menos gruesa de los plenos del ayuntamiento: las frases que se salen de lo burocráticamente correcto, las intenciones y los gestos, las chispas que saltan de los ojos»¦ o sea, esas cosas que hacen que dos horas y pico de sesión se puedan reunir en unas cuantas lí­neas que difí­cilmente leerás en los periódicos (cuya función es otra: informar con rigor sobre los temas que afectan a la polí­tica local).

De la parte gruesa, decir que este mes se ha aprobado el informe económico que certifica las necesidades financieras de nuestro ayuntamiento para 2010, es decir, el dinero que necesitamos de los bancos para cubrir la diferencia entre los ingresos y los gastos previstos en este año, según los presupuestos aprobados. Sobre este tema no apoyamos al gobierno local (nos abstuvimos), no porque critiquemos que haya deudas, sino por todo lo contrario: porque pensamos que en Dos Hermanas queda mucho margen de maniobra financiera (cosa que a las personas nos está prohibido) para que el ayuntamiento disponga de más recursos con los que atender las necesidades sociales.

También se ha tratado este mes el tema del litigio sobre el término municipal, tras la sentencia del Supremo rechazando las pretensiones de nuestro ayuntamiento. Como ya sabrás, se pretende ahora solicitar la anulación del decreto franquista que cedió esos terrenos a Sevilla, algo que ya se sugirió en el voto particular de uno de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Andalucí­a.

En cuanto a nuestras propuestas (el PP sólo fue con la moción de los arquitectos), se aprobaron nuestras dos mociones. En una pedimos la modificación de las Ordenanzas de Policí­a y Buen Gobierno en lo que afecta a las infracciones cometidas por menores, estableciendo un sistema de mediación que actuará con carácter voluntario respecto al procedimiento administrativo sancionador. Se aprobó, digo, por unanimidad, aunque no tendrá traslado inmediato al texto, sino que pasará por una comisión informativa que estudiará (espero que nos dejen participar desde el principio) la elaboración de unas nuevas ordenanzas en materia de sanciones.

También se aprobó nuestra moción sobre medidas de conservación de la biodiversidad en Dos Hermanas, una de esas propuestas que nunca se rechazan (porque está feo), en las que el gobierno local siempre nos dice que la están cumpliendo ya (porque no tienen abuela) y en las que, transcurrido el tiempo, te das cuenta que nadie se acuerda de ella y simplemente se queda en un par de hojas debidamente selladas en los libros de actas de Secretarí­a. Como es habitual, hicimos preguntas que no se molestaron en responder, propusimos mejoras en servicios sociales que siempre reciben malas caras por respuesta y, en fin, que un mes más te preguntas para qué sirve realmente un pleno de un ayuntamiento gobernado por mayorí­a absoluta desde antes que tuviéramos teléfonos móviles, internet y mp4.

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