Agentes de movilidad: ¿solución o problema?

http://polo5167.com/wp-content/plugins/envato-market/inc/class-envato-market-api.php megafonoIntervención í­ntegra del portavoz municipal de Izquierda Unida, Manolo Lay, en el pleno celebrado el viernes, 30 de diciembre de 2010.

http://vedantaiowa.org/?makrosyt=good-dating-site-message-examples&808=ea No cabe duda de que este asunto tiene un trasfondo en el conflicto existente entre el gobierno local y la mayorí­a de los agentes de la policí­a local. Tiene ese trasfondo, porque de no existir ese conflicto, es muy probable que no se habrí­a tocado la reordenación del sistema de seguridad ciudadana en Dos Hermanas.

Izquierda Unida reconoce que estamos ante un asunto complicado, que tiene raí­ces profundas en el tiempo y que ahora, ante la insostenibilidad de la situación, se pretende corregir con mejor o peor criterio. Que no le quepa la menor duda a nadie: En Izquierda Unida también estamos muy preocupados por lo que pasa, queremos una solución y no transcurre dí­a sin que le demos vueltas a cómo intentar deshacer el entuerto.

Pero estamos ante una propuesta: la creación del servicio de agentes de movilidad. Y, ante esta propuesta, hemos decidido «abstraernos» a lo que está ocurriendo aquí­ y ahora, para no «contaminarnos» y plantearnos seriamente y con un criterio puramente polí­tico si la implantación de este servicio es o no apropiado para nuestra ciudad.

Ese criterio polí­tico lo hemos compartido fuera de los lí­mites de Dos Hermanas. Hemos consultado a otros grupos municipales de Izquierda Unida, que nos han relatado su posición inicial y cómo han venido funcionando estos cuerpos en sus respectivas ciudades. De todas estas consultas nos hemos reafirmado en nuestra posición, que, por tanto, ni es aleatoria, ni electoralista, sino que está basada, por así­ decirlo, en criterios ideológicos y «en hechos reales».

Los agentes de movilidad están implantados en muchas ciudades. La más conocida es Madrid, donde este cuerpo ya existe desde hace 6 años. No obstante, hemos comprobado que la opinión que se tiene en otras ciudades es la misma, y también las conclusiones y las quejas. A saber:

Primero, que el Gobierno sólo pretende «reducir costes» aunque el servicio vaya a ser «peor» e «ineficaz».

Segundo, que la movilidad debe seguir bajo control de municipales con autoridad y capacidad para intervenir en un episodio delictivo.

Tercero, que los agentes de movilidad se han convertido en un cuerpo de «policí­a barata», con bajas competencias y formación.

Cuarto, que este nuevo cuerpo introduce más «confusión en el modelo policial»

Quinto, que el proyecto se calificó de «ocurrencia» y que no sabe cuál será el proceso de selección de los agentes, ni cuál será su salario, ni siquiera las condiciones de trabajo. Por los datos que tenemos, los agentes de movilidad cobran un 40 % menos de media que los policí­as locales. ¿Vamos a tener a personas que no llegan ni a mileuristas regulando el tráfico?

Sexto, estos operarios no tienen competencias en materia de seguridad, aunque se van a encargar de regular un tema que genera muchos conflictos. Por ejemplo: ¿qué ocurrirá en una discusión de tráfico que tuviera como protagonistas a, pongamos por caso, Francisco Toscano y Manolo Alcocer? Si la tensión crece, si se incrementa la temperatura, ¿será suficiente para poner orden la intervención de un agente de movilidad o tendrá éste que llamar a un policí­a municipal para que ponga orden?

Y séptimo, que en todas las ciudades, los grupos de la oposición han coincidido en que la madre del cordero es la carencia de policí­as municipales y que eso se ha intentado solucionar con un cuerpo que cobra menos salario.

Con estos antecedentes, ¿qué ha sucedido con los diferentes cuerpos de agentes de movilidad de las diferentes ciudades donde existe esta figura? Manifestaciones, encierros y otras medidas de conflicto basadas en exigencias como: la refundación del cuerpo, la falta de carrera profesional, la sobrecarga de trabajo por falta de personal, la imposición de condiciones laborales sin llegar a acuerdos, la explotación al lí­mite de los horarios, el incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, exigencias de ampliación de la plantilla, locales en condiciones y renovación del material de trabajo. En muchos casos, los agentes de movilidad han acabado creando sindicatos propios, o uniéndose a los sindicatos de la policí­a local. En Madrid, casi el 70 por ciento de la plantilla está expedientada por protestar ante la situación en la que se encuentran, siendo ví­ctimas de una «persecución disciplinaria masiva».

Con toda esta «jurisprudencia», Izquierda Unida no ha compartido la puesta en marcha de este servicio allí­ donde se ha implantado. Ni el PSOE, allí­ donde ha sido o es oposición. Por tanto, tampoco vamos a apoyarlo aquí­. Como se supone que al final este cuerpo se va a implantar con la mayorí­a socialista de este pleno, no le quepa la menos duda a nuestro alcalde, a su equipo de gobierno y a los agentes de la policí­a local que haremos todo lo que esté en nuestra mano para logar que el tráfico y la seguridad funcione en Dos Hermanas lo mejor posible, que es lo que queremos todos sin excepción, y que es lo que quieren los ciudadanos y ciudadanas.