Presupuestos 2014 sin compromiso

(El vídeo de la intervención está al final del texto).

Nuestro Grupo Municipal ha votado en contra de los Presupuestos 2014 del Ayuntamiento de Dos Hermanas haciendo un alegato de la política de izquierdas, en defensa de lo público y la gestión participativa, proponiendo “un cambio de modelo que deje atrás los errores de esta crisis estafa”.

Aquí tienes la intervención íntegra de nuestro portavoz municipal, Manolo Lay, en el debate plenario de los Presupuestos 2014, aprobados con el voto a favor del PSOE (15), la abstención del PP (9) y nuestro voto en contra.

Efectivamente, tal y como se nos comentó en la Junta de Portavoces, el presupuesto municipal para este año difiere en poco, o al menos poco en su mayor parte, al aprobado el año pasado. Pequeños cambios que dan como resultado unas cuentas cuya comparativa, en euros, no alcanza ni el 1 % de variación. Bajadas generalizadas en ingresos por impuestos indirectos, tasas, transferencias corrientes e ingresos patrimoniales que se compensan con una subida discreta de la recaudación prevista por impuestos directos y, sobre todo, por la enajenación de inversiones reales.

Como se ha dicho aquí en otras ocasiones, el presupuesto es, o debería ser, una traducción en términos económicos de una determinada actuación política. Si bien es cierto que, cada vez más, y cada vez más todavía en estos tiempos de estafa a la que llaman crisis, las leyes del mercado encorsetan la capacidad de intervención política a través de una especie de intervencionismo económico que nada tiene que ver con el que defiende la izquierda, lo que define o debería definir un presupuesto de una organización política respecto de otra, al menos hoy en día, no es tanto el número, los códigos de las partidas contables, los conceptos de estas partidas, ni siquiera el importe en euros, como su aplicación política a la realidad ciudadana del día a día.

En base a esta argumentación, e incluso reconociendo que los ingresos son los que son (aunque algunos de ellos podrían cambiar), desde Izquierda Unida consideramos que su traducción política en los gastos son los que nos impide, un año más, dar nuestra aprobación a las cuentas anuales del Ayuntamiento de Dos Hermanas propuestas por el Gobierno local.

Como poco, más de la mitad del presupuesto de gastos del capítulo dos, una parte del capítulo cuatro, y todo lo relativo a las sociedades municipales, están siendo gestionados políticamente de una manera que no compartimos. La aplicación práctica de los números vinculados a servicios sociales, participación ciudadana, juventud y cultura, medio ambiente, etc… si hacemos los números, estamos hablando de, al menos, una tercera parte del presupuesto, por no hablar de algo trasversal: la cuestión de la participación ciudadana.

¿Se podría gestionar de otra manera el presupuesto de parques y jardines? Nuestro grupo piensa que sí. Estamos hablando del 9 % del total del gasto. Lo mismo decimos de la política de fomento y vivienda, de la gestión de cobros de impuestos y hasta de la gestión privada del tanatorio municipal o de SportDog, por no hablar del empleo que ofrece este ayuntamiento a las familias sin recursos, un montante similar al de años anteriores cuando, a nadie se le escapa, la tasa de desempleo y, por tanto, las necesidades de la ciudadanía, son bastante más acuciantes que en años anteriores.

Nuestro grupo municipal tiene ya una cierta experiencia, basada en la continuidad, acerca de cómo hacen las cosas el equipo de gobierno. Basta echar una mirada a las actas de los plenos de los últimos años, o a las noticias publicadas en la prensa local, para concluir que no podrá decirse, por parte del gobierno local, que Izquierda Unida no hace propuestas. Podrán compartirse o no, pero, teniendo en cuenta nuestra modesta representación institucional, creo que a nadie se le escapa la claridad de nuestra opinión y nuestras alternativas. A nadie se le escapa que, con la que está cayendo, Izquierda Unida ha venido proponiendo un cambio de modelo, que deje atrás los errores de la crisis estafa, y ese cambio de modelo no lo vemos en estos presupuestos. En los debates acerca de lo importante, lo que genera grandes cifras, desde el modelo de Entrenúcleos hasta la gestión del drama de los desahucios, o incluso la bajada lineal del 15 % del valor catastral de las viviendas para rebajar de manera lineal, pero no progresiva, del IBI que pagan las familias, pensamos que se debe actuar de otra manera. Pensamos que, durante estos últimos años, el gobierno local ha estado en los grandes asuntos más cerca del otro grupo de la oposición que del nuestro.

El año pasado Dos Hermanas adquirió la consideración de municipio de gran población. También sobre esto, o sobre la gestión de esta nueva situación, Izquierda Unida dejó claro que su voto afirmativo conlleva otra forma de acometer el futuro de la ciudad, y esa otra manera tampoco tiene su reflejo en estos presupuestos municipales.

Por todo ello, difícilmente nuestro grupo puede dar el voto afirmativo a unos presupuestos elaborados a la antigua usanza, o como viene siendo habitual, por el equipo de gobierno de nuestro alcalde. Preferimos unos presupuestos basados en lo que el sociólogo César Rendueles propone en su último libro, donde habla de la necesidad de “construir un entorno social donde las distintas instituciones económicas estén sujetas a la posibilidad de deliberación democrática”.

Es un asunto político y, si me apura, estructural: la propia redacción de las cuentas parte de un hermetismo que hace difícil contrastar la realidad social con su reflejo contable.

Por tanto, y desde la reflexión serena y alejada de la demagogia de otros, pensamos que estos presupuestos son ciertamente continuistas, pero no en el sentido en el que se enuncia en la Memoria de la Alcaldía, sino más bien como reflejo de una política que echa de menos el modelo del pasado, cuando lo que deberían reflejar es una política que afronta un modelo distinto para el futuro.

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