En la muerte de una buena persona

Andaluces de Jaén, aceituneros altivos, pregunto en el alma quién, de quién son estos olivos…

Tú, Manuel, no preguntaste nunca.

Eran derechos, derechos que nos correspondían, que nos debían. Derechos de la clase trabajadora. Tu clase, a la que nunca traicionaste y a la que nunca renunciaste.

Manuel Gonzalo Mateu se nos fue. Murió como siempre vivió, en silencio, sin aspavientos, pero con las convicciones férreas que siempre le caracterizaron: las de un comunista y sindicalista comprometido con lo que fue toda su vida: la solidaridad, la justicia y la libertad.

Lo suyo no era una utopía, no era un sueño inalcanzable; por eso, porque lo sabía, hasta los 84 años siguió peleando por lo que creía, por su PCE, por sus CCOO, por la juventud con mayúsculas, puesto que en ella está el futuro.

Y es tu legado. Tu ejemplo. El compromiso que nos dejas.

Seguir peleando, por lo que tu hiciste valor de vida, un PCE fuerte, unas CCOO honradas, comprometidos con los trabajadores, en definitiva Camarada Manuel, pelear porque otro mundo es posible. Y así lo haremos.

¡Hasta la Victoria Final, hasta siempre Camarada!

Juan Francisco González Salguero, ex secretario político PCA Dos Hermanas.