Resolución aprobada por la Asamblea local

Texto íntegro de la Resolución aprobada por la Asamblea local de IULV-CA Dos Hermanas.

14 de octubre de 2014.

El devenir del tiempo político ha situado el reto de la política electoral por delante de los retos de construcción social alternativa. Y debemos responder a ese reto. Para Izquierda Unida, el momento no sólo ofrece riesgos sino también oportunidades. La acentuación de la crisis del régimen desde las elecciones del 25M (con la abdicación del Rey y la emergencia del imaginario republicano, consolidación de la crisis bipartidista, prolongación de la crisis económica, cambios en el PSOE, emergencia de nuevas formaciones políticas, etc.), han situado en amplísimos sectores de la ciudadanía la urgencia de una Alternativa. Ni más ni menos: aquello por lo que hemos venido trabajando tan denodadamente durante tantos años.
Las alianzas con la sociedad, con la clase trabajadora, son una parte del desarrollo del Bloque Social y Político. Hemos analizado que, en este tiempo y con todas sus contradicciones, se han fraguando en huelgas generales, el movimiento 15M, las mareas, lucha contra los desahucios, las Marchas de la Dignidad, etc. En nuestra ciudad, el nacimiento de la Columna Dos Hermanas supuso también una demostración de la bondad de las alianzas que se conforman pluralmente y desde abajo. Y en todas ellas ha estado Izquierda Unida, con toda su fuerza y su reconocimiento. Y en todos esos ámbitos hemos constatado que se han salvado incomprensiones de primera hora y sus contradicciones. Así que nuestro propósito es posible. Es más, las movilizaciones han dado un salto cualitativo fundamental de modo natural: han demandado de la intervención en el terreno de la política.
Aquello, también, que nosotros habíamos esperado en todo este tiempo. No de otra manera cabe interpretar parte del fenómenos Podemos, nuestros propios resultados el 25 M o, en otro orden, las candidaturas impulsadas con el genérico de GANEMOS.
Así pues, también el marco de la confrontación política es un terreno más que importante para la derrota política de las políticas neoliberales, para tender redes alternativas de poder popular y para la lucha estratégica por la hegemonía.
El tiempo histórico exige estar a la altura política. La izquierda tiene la obligación moral de aprovechar la oportunidad histórica para cambiar la historia misma. Para cambiar el futuro. Y ello impone una realidad incontestable: la unión de fuerzas en lo político, cultural y electoral es el instrumento imprescindible para lograrlo. Es decir, la unidad popular.
La confluencia se construye desde abajo. Se construye en la defensa de lo público y en la conquista de los derechos en las calles. En las huelgas generales, en las manifestaciones, en las mareas ciudadanas y en los piquetes. También se construye en lo cultural, compartiendo reflexiones y debates y aceptando en nuestra mente la posibilidad del éxito. Es decir, convirtiendo nuestra concepción del mundo, de ese otro mundo posible y necesario, en el sentido común de la sociedad. Pero también se construye en las instituciones públicas ya constituidas. Luchar juntos en las instituciones lo que luchamos juntos en la calle y en las ideas. Ganar las elecciones es el medio con el que buscamos construir un fin, que es el de transformar la sociedad. Un nuevo proyecto de país, un nuevo proyecto de ciudad.
De ahí que estemos en condiciones de asegurar que la victoria pasa necesariamente por la constitución de un bloque democrático para la transformación social. Un bloque democrático que en lo político, lo cultural y lo electoral pueda frenar a la élite económica y política y pueda a su vez darle la vuelta a este mundo que está patas arriba.
La Convergencia por la que hemos apostado tiene una fecha y meta inmediata en Dos Hermanas: las municipales del 2015. Y es en la meta donde debemos volcar nuestra apuesta. Vamos a volcarnos en la Convergencia porque ésta es necesaria para conformar una plataforma electoral que, sin Izquierda Unida, carecerá de fuerza suficiente, o no podrá aprovechar suficientemente la coherencia del trabajo positivo desarrollado en el Ayuntamiento y no alcanzarían la fuerza suficiente, tampoco, para ser Alternativa al bipartidismo.
Desde Izquierda Unida apostamos por una candidatura para ganar. Es posible un empoderamiento del pueblo, tenemos que contribuir a eso. Una candidatura para cambiar de raíz Dos Hermanas, abierta a la ciudadanía, a los movimientos sociales y de reconocimiento del papel singular que objetivamente tienen los Partidos políticos que se impliquen en el proyecto.
En Izquierda Unida queremos abrir la perspectiva de cambio y esperanza en Dos Hermanas. No tenemos miedo, sino ilusión, porque creemos firmemente en la necesidad y posibilidad de emancipación de la mayoría social. De emancipación frente al banquero, al rey, al patriarcado, al cacique y al capitalismo.
Nuestra tradición política lleva inscrita en su ADN la formación de bloques democráticos de contrapoder al poder. De bloques populares que frenen a la oligarquía que en cada momento histórico trata de arrebatarnos las conquistas sociales que arrancaron al poder nuestras madres y abuelos. Por eso tenemos claro que queremos aprovechar la oportunidad y convertir un momento de emergencia social en un momento de esperanza política para la mayoría social. Porque sí, se puede, pero sobre todo porque se necesita.
Por todo ello, la Asamblea Local de Izquierda Unida Dos Hermanas aprueba la siguiente resolución:

  • Emplazamos a todas las fuerzas de Dos Hermanas, políticas, sociales y culturales que se reclaman de izquierdas, transformadoras y democráticas, las que reclaman una salida social de la crisis poniendo la economía al servicio de las personas, a construir un Bloque Político y Social con aspiración de mayoría y que consiga la hegemonía electoral.
  • Desde la identidad reflejada en nuestras siglas, queremos ser una herramienta de suma y confluencia en la necesaria conformación del Bloque Social y Político en Dos Hermanas, contribuir al fortalecimiento de las alianzas de las organizaciones alternativas y democráticas que no comparten la política de austeridad neoliberal y recorte de democracia, y hacerlo desde nuestra identidad como proyecto político en el que la convergencia ayude a crecer a todas las partes que la integren.
  • Para lograr esta convergencia, proponemos elaborar un proyecto común de ciudad en Dos Hermanas, con políticas concretas, alternativas, participativas, basadas en el principio de universalidad y en un proceso de elaboración que tenga refrendo popular.
  • Como resultado de esa puesta en común, apostamos por la conformación de una candidatura de convergencia social vinculada a las alianzas con los sectores organizados y no organizados que apuesten por ese modelo de ciudad.
  • Consideramos que el proyecto colectivo no puede limitarse a una convocatoria electoral. La apuesta por la convergencia debe mantenerse tras las municipales del 2015, seguir creciendo, participando, impulsando alternativas en las instituciones y en las calles. El objetivo no es ganar las elecciones, sino la transformación social.

Somos nosotros y nosotras las llamadas a construir la historia que no está escrita. Es posible. Es necesario. Y es la tarea por la que apostamos en Izquierda Unida. Vamos a hacerlo.