Consideramos que el cierre de este servicio, nacido en 1980, es un recorte en toda regla realizado con premeditación. Para Lola Palacios, «la crisis no es excusa en este caso, porque cuando el gobierno local de Manuel Benítez Rufo implantó el servicio, allá por 1980, la crisis económica de los ayuntamiento era endémica, mucho peor que ahora. HabrÃa que preguntarse cuáles son las prioridades del actual gobierno de Toscano, porque resulta lamentable que los presupuestos municipales inyecten 300.000 euros para mantener 'con respiración asistida' la sociedad que gestiona el hipódromo, al mismo tiempo que cierra un servicio público de calidad, como es el de Planificación Familiar».